Arlindo de Souza, reconocido como el “Popeye brasileño”, falleció a los 55 años este jueves 15 de enero en Recife, Brasil, tras sufrir complicaciones de salud. Permanecía hospitalizado desde diciembre debido a fallas renales que ocasionaron un paro cardíaco antes de recibir tratamiento.
Los medios locales informaron que inicialmente uno de sus riñones dejó de funcionar; días después colapsó el segundo cerca de Navidad, causando acumulación de líquidos en sus pulmones. Aunque no se ha confirmado oficialmente la causa, se especula que la insuficiencia renal fue el motivo principal del deceso.
De Souza ganó fama en los años 2000 por sus bíceps desproporcionados de hasta 74 centímetros, logrados mediante inyecciones de una mezcla de alcohol y aceite mineral. Especialistas advierten que esta práctica no aumenta fuerza muscular y representa graves riesgos para la salud, métodos que el propio culturista admitió haber abandonado tras la muerte de un amigo por ese motivo.
Al momento de su muerte, Arlindo de Souza era soltero, sin hijos y vivía con su madre, quien aún no ha sido informada del fallecimiento por su edad avanzada y estado delicado. Su familia debate si comunicarle la noticia, mientras el mundo del fisicoculturismo lamenta la pérdida de esta figura mediática.


