En Florida, Estados Unidos, un plan de feminicidio fue detenido a tiempo después de que la inteligencia artificial de ChatGPT alertara al FBI sobre las intenciones violentas de un joven de 25 años, identificado como Darren Zhou. El caso se dio a conocer tras la investigación que reveló cómo Zhou utilizó esta herramienta digital para planear el crimen contra su exnovia.
El origen del caso y la intervención de la inteligencia artificial
La situación comenzó en marzo de 2026, cuando Rachel Eden Wachterman decidió terminar su relación con Zhou debido a su comportamiento controlador y obsesivo. Tras la ruptura, Zhou inició un acoso constante enviando mensajes amenazantes. En su intento por canalizar su frustración, recurrió a ChatGPT, con quien mantuvo conversaciones que fueron aumentando en tono y contenido de violencia.
Con el tiempo, las interacciones del joven en la plataforma revelaron un plan detallado para asesinar a su exnovia y a miembros de su familia, seguido de un posible suicidio. Entre los textos revelados por las autoridades, se encontró una frase que ejemplifica la peligrosidad de la situación: “Si no era suya, no iba a ser de nadie”.
Preparativos y arsenal para el ataque
Las investigaciones comprobaron que Zhou había monitoreado los movimientos de Wachterman, planeando llevar a cabo el ataque cuando ella regresara de un viaje en crucero. Para ello, había adquirido un arsenal conformado por un rifle estilo AR-15, una pistola Glock, una escopeta calibre 12, múltiples municiones y guantes de látex, elementos que confirmaban la gravedad del caso.
Activación del protocolo de seguridad y detención
La inteligencia artificial de OpenAI detectó la seriedad de las amenazas, incluyendo la mención de armas de fuego y la reiteración de intenciones violentas. Esto activó un protocolo de emergencia de su equipo de ciberseguridad, que notificó inmediatamente al FBI. La agencia federal derivó la denuncia al Departamento del Sheriff del Condado de Palm Beach, desde donde se organizó un operativo para proteger a la víctima y recopilar evidencias.
Como resultado, Darren Zhou fue detenido antes de poder ejecutar su plan, resultando en una condena de ocho años de libertad condicional con varias restricciones: uso obligatorio de grillete con rastreo GPS durante dos años, prohibición de acercarse o comunicarse con la víctima y su familia, restricción de portar armas y seguimiento psicológico bajo supervisión judicial.
Este caso destaca la importancia de las tecnologías de inteligencia artificial en la prevención de delitos y la protección de las víctimas, evidenciando cómo dichos recursos pueden actuar a tiempo para evitar tragedias en situaciones de violencia de género.


