Pablo Osorio Sánchez, ingeniero civil originario de Tlaxiaco, Oaxaca, desapareció el 23 de enero en la parada de camiones de carretera Villa Fuente Durango, La Concordia, Sinaloa. El joven de 23 años realizaba su residencia profesional supervisando túneles, cuando fue reportado desaparecido junto con un grupo de mineros.
De acuerdo con familiares y el Centro de Derechos Humanos y Asesoría a Pueblos Indígenas, Pablo laboraba para las empresas CICAR S.A. de C.V. y la minera canadiense Vizsla Silver Corp. La residencia profesional la inició en Puebla y, desde junio de 2025, trabajaba en Sinaloa supervisando obras del kilómetro 161 al 188 de la autopista a Durango.
La familia acudió a la Fiscalía de Tlaxiaco para denunciar la desaparición, pero reportó que les negaron la denuncia y sufrieron malos tratos y negligencia institucional. Por ello, solicitan que la Fiscalía General de la República atraiga el caso para una investigación imparcial y eficaz, garantizando los derechos humanos.
Exigen la búsqueda inmediata y la localización con vida de Pablo Osorio Sánchez y las demás personas desaparecidas. También pidieron medidas cautelares a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y una acción urgente al Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU para garantizar protección y justicia a las víctimas y sus familias.


