La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, solicitó la intervención de la presidenta Claudia Sheinbaum para buscar alternativas que impidan el cierre del Ingenio San Pedro, ubicado en Lerdo de Tejada. Esta gestión se realiza ante el impacto económico que traería esta medida para la región de Los Tuxtlas.
Coordinación entre gobierno estatal y federal para el Ingenio San Pedro
Tras conocer la posible suspensión de actividades del ingenio, Nahle García se comunicó con la mandataria federal, quien instruyó a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) para atender la situación y dialogar con los propietarios del grupo responsable de la planta.
La gobernadora informó que esta semana se prevé una reunión entre autoridades federales y los representantes del Grupo Porres para comprender la situación financiera y operativa del Ingenio San Pedro y analizar opciones que permitan mantener su funcionamiento.
Capacidad productiva y relevancia del Ingenio San Pedro en Veracruz
Durante una visita reciente a las instalaciones, Nahle García constató que, aunque requiere trabajos de mantenimiento mayor, el ingenio conserva condiciones para operar. La planta tiene la capacidad para producir hasta 1.2 millones de toneladas durante una zafra, por lo que la mandataria destacó la importancia de preservar esta fuente productiva para la economía local.
Enfatizó que el cierre afectaría de manera significativa a productores, trabajadores y familias de la región, por lo que busca conocer las condiciones actuales del Grupo Porres y determinar si es posible recuperar la operación o encontrar alternativas para evitar la paralización del ingenio.
Perspectivas y diálogo con el sector azucarero en Veracruz
La Asociación de Industriales del Estado de Veracruz (AIEVAC) emitió un pronunciamiento en el que llamó a respetar la libertad empresarial, la propiedad privada y la certeza jurídica de las inversiones. Nahle García reconoció esta postura, pero reiteró la preocupación del gobierno estatal por las repercusiones para la comunidad.
Asimismo, recordó que el sector azucarero ha enfrentado desafíos como precios irregulares y la competencia de azúcar importada de Guatemala, lo cual ha complicado la operación de los ingenios locales.
La gobernadora mencionó que buscó una reunión directa con el propietario del Ingenio San Pedro, pero al estar fuera del país, sólo pudo sostener comunicación con un representante sin facultades para decisiones, lo que motivó llamar al gobierno federal para abrir una mesa de diálogo con los dueños y analizar los planes futuros del ingenio.
El objetivo principal es garantizar que la actividad económica y social asociada a la planta se mantenga, evitando afectaciones a los trabajadores y familias que dependen directamente de su operación.


