El delantero estadounidense Folarin Balogun recibió luz verde para jugar en la Copa Mundial a pesar de haber sido expulsado con tarjeta roja en un partido previo, confirmó el lunes 6 de julio el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras hablar con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
Confirmación y controversia por la elegibilidad de Balogun
Donald Trump aseguró que solicitó a Infantino reconsiderar la sanción, argumentando que la tarjeta roja no correspondía y calificando la decisión como injusta. La expulsión ocurrió tras una entrada sobre un jugador contrario durante el encuentro contra Bosnia-Herzegovina, arbitrado por Raphael Claus. Esta determinación ha generado una fuerte disputa, especialmente por parte de la Federación Belga de Fútbol, que cuestiona la autorización para que Balogun participe en el partido previsto contra Bélgica, protagonista de la búsqueda de un lugar en los cuartos de final.
Reacción de la Federación Belga y UEFA
La Federación Belga expresó su descontento al no haber recibido comunicación oficial ni explicación detallada de la FIFA respecto a la situación, y anunció que impugnará la elegibilidad del jugador para el próximo encuentro. Según la federación, la comunicación sobre las decisiones disciplinarias debe ser clara y previa para permitir apelaciones justas. Por su parte, la UEFA calificó la medida como “incomprensible e injustificable”, resaltando el impacto negativo que podría tener en la integridad y credibilidad del torneo.
Implicaciones para el Mundial y el reglamento
El incidente ha generado un debate sobre la interpretación y aplicación de las reglas en torneos de alto nivel, con voces críticas que alertan sobre el riesgo de afectar la justicia en la competencia. El seleccionador de Noruega, Ståle Solbakken, señaló que decisiones como esta son perjudiciales para la Copa Mundial. La FIFA, encabezada por Gianni Infantino, se encuentra bajo presión tras esta controvertida resolución que rompe con la sanción estándar.


