El FBI dejó de seguir la pista a los billetes de 20 dólares que habrían estado en manos del secuestrador D. B. Cooper, relacionados con el secuestro aéreo ocurrido el 24 de noviembre de 1971. Aunque algunas piezas han sido recuperadas, el paradero final del criminal continúa siendo un misterio sin resolver.
El caso es uno de los secuestros de aviones más famosos de Estados Unidos y el único que permaneció sin solución, pese a décadas de investigación. Los números de serie de más de 200 billetes que habrían sido entregados al presunto responsable forman parte de la evidencia oficial, pero muchas de estas cifras nunca aparecieron y fueron divulgadas por el FBI en su página oficial.
A pesar de que la pesquisa concluyó en años anteriores, el Buró de Investigación Federal mantiene abiertos decenas de documentos relacionados con D. B. Cooper. La fascinación por este caso persiste en la sociedad estadounidense, especialmente entre coleccionistas, ya que algunos billetes recuperados alcanzan valores superiores a su valor nominal.
El FBI reconoce el interés público y la relevancia histórica del caso, aunque subraya que la investigación formal ha finalizado. Las autoridades mantienen los archivos disponibles para consulta, apuntando a que el misterio de qué sucedió con D. B. Cooper sigue siendo un enigma sin resolver hasta ahora.


