La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que la crisis alimentaria en Gaza continúa grave a pesar de que el alto al fuego comenzó el 10 de octubre. Actualmente, ingresan diariamente entre 200 y 300 camiones de ayuda humanitaria, cifra menor a la mitad de los 600 camiones pactados inicialmente. Además, el paso fronterizo de Rafah permanece cerrado, dificultando el acceso de asistencia al norte de la Franja de Gaza.
La malnutrición sigue causando estragos en la población, con más de 400 muertes registradas en el año, incluyendo 109 niños. Según la OMS, aproximadamente 600,000 habitantes enfrentan niveles “catastróficos” de inseguridad alimentaria. Esta situación se agrava por la crisis sanitaria, ya que varios hospitales permanecen inoperativos y miles de heridos requieren tratamientos de rehabilitación prolongados.
Las condiciones en Gaza mantienen una elevada vulnerabilidad humanitaria, con impactos negativos en la salud y el bienestar general de sus habitantes. La falta de acceso a alimentos y servicios médicos esenciales genera preocupación internacional y demanda esfuerzos coordinados para ampliar la entrega de ayuda.
El seguimiento de esta crisis humanitaria es fundamental para evaluar la eficacia del alto al fuego y promover la continuidad de acciones que permitan aliviar el sufrimiento de la población en la Franja de Gaza.


