A casi dos semanas de establecerse el alto al fuego entre Israel y Hamás, el sur de Gaza continúa enfrentando ataques militares. Este jueves, tanques israelíes realizaron bombardeos en Sheikh Nasser, al sur de Jan Yunis, a pesar de la tregua vigente desde el 10 de octubre.
Las fuerzas israelíes mantienen una presencia estricta en la denominada “línea amarilla”, frontera que impide el paso de civiles palestinos hacia zonas conflictivas. Sin embargo, los ataques constantes desde esta delimitación han provocado más de 80 muertes y alrededor de 300 heridos, según información del Ministerio de Sanidad palestino.
Estos actos afectan a la población que intenta regresar a sus hogares en un territorio altamente militarizado, donde la frontera está marcada con postes amarillos de hasta 3.5 metros de altura. La continuidad de los enfrentamientos evidencia la complejidad para lograr una paz duradera en la región.
La persistencia de los ataques durante la tregua genera preocupación sobre la eficacia de las medidas de seguridad implementadas y el bienestar de los civiles en Gaza. El seguimiento a la situación será clave para evaluar el cumplimiento del alto al fuego y sus repercusiones en el conflicto en curso.


