El peso mexicano recuperó terreno al cotizarse en 18.3730 por dólar, con una ganancia del 0.31%, tras dos jornadas consecutivas de pérdidas. Este avance se registró en un contexto de incertidumbre debido a las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, así como al cierre prolongado del gobierno estadounidense.
El impulso positivo para la moneda nacional se apoyó en un informe del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) que mostró que la actividad económica local, medida por el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), se expandió 0.6% en agosto con respecto a julio. Este dato fue interpretado como una señal de mejoría en la economía mexicana.
En paralelo, la Bolsa Mexicana de Valores también presentó un comportamiento favorable. El índice S&P/BMV IPC cerró en 61,098.37 puntos, lo que representa un incremento de 0.53%. Entre las acciones que destacaron se encuentran Quálitas, con un crecimiento del 6.66%, y la cementera GCC, que aumentó 4.46%, ambos resultados luego de la publicación de sus reportes financieros del tercer trimestre.
Estos movimientos reflejan una mejora en la confianza del mercado y un posible repunte en la economía mexicana. Sin embargo, analistas advierten que el contexto internacional y las políticas internas continuarán siendo factores clave para el desempeño futuro. Las autoridades y participantes financieros seguirán atentos a estos indicadores para evaluar el panorama económico nacional.


