Un carro de combate israelí Merkava disparó el domingo contra miembros de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL) en el sur del país. Los disparos impactaron a cinco metros de los ‘cascos azules’, quienes tuvieron que buscar refugio mientras patrullaban a pie en territorio libanés ocupado por Israel.
La FINUL explicó que los militares israelíes cesaron el fuego tras una solicitud de los cascos azules a través de los canales de enlace, lo que permitió que la misión de mantenimiento de la paz saliera a salvo de la zona media hora después. No se reportaron heridos y la organización condenó el incidente como una violación grave de la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad.
Por su parte, las Fuerzas Armadas israelíes confirmaron disparos en la zona de Hammis, atribuyendo la confusión a las malas condiciones meteorológicas. Señalaron que dos sospechosos huyeron sin bajas y aseguraron que se trataba de soldados de la ONU clasificados erróneamente como amenaza. El ejército informó que el asunto está en gestión por los canales de enlace oficiales y reafirmó su compromiso para eliminar amenazas a Israel.
Este hecho se da en un contexto de tensión marcada por quejas de la FINUL sobre construcciones israelíes en territorio libanés, así como bombardeos por parte de Israel contra la zona, a pesar del alto al fuego firmado tras los ataques del 7 de octubre de 2023. El Ejército israelí mantiene cinco puestos en el sur del Líbano, lo que ha provocado críticas tanto del gobierno libanés como de Hezbolá, mientras Naciones Unidas continúa condenando violaciones al pacto de paz.


