El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este jueves que las reuniones con su gabinete son aburridas y que a veces cierra los ojos para irse cuanto antes. La sesión, celebrada el 29 de enero de 2026, duró cerca de hora y media en la Casa Blanca y fue transmitida en vivo, generando risas entre los asistentes.
Trump explicó que aunque cerró los ojos, no se durmió y bromeó sobre que los secretarios de Estado y de Guerra, Marco Rubio y Pete Hegseth, lo habrían despertado si eso ocurriera. En esta ocasión, el mandatario no permitió que todos los secretarios hablaran ni aceptó preguntas de la prensa, lo que acortó la duración habitual de las reuniones.
La salud del presidente, de 79 años, ha sido cuestionada debido a moretones visibles en sus manos y porque ha sido visto dormitando en eventos públicos recientes. En una entrevista con New York Magazine publicada el lunes, Trump reiteró que las reuniones son “aburridísimas” pero aseguró que siempre atiende todo lo que se dice. El moratón en su mano izquierda, visible durante su visita al Foro de Davos, fue atribuido por él a un golpe contra una mesa.
Las declaraciones y la actitud del presidente han generado diversas interpretaciones sobre su condición en el cargo. Por ahora, Trump mantiene su agenda pública mientras que su equipo continúa con las labores del gobierno y se prevé que en próximas reuniones se definan nuevas decisiones políticas y administrativas.


