El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, declaró el miércoles que Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela, no ha sido imputada por narcotráfico ante la Justicia estadounidense, a diferencia de Nicolás Maduro, arrestado el 3 de enero. Estas declaraciones se dieron en una audiencia en el Senado sobre la política estadounidense hacia Venezuela.
Rubio explicó que tras la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, el objetivo de la administración Trump es lograr una Venezuela estable, próspera y democrática con elecciones libres y justas. Señaló que ese proceso tomará tiempo y destacó que la oposición debe tener acceso pleno a los medios y participación para que las elecciones sean legítimas.
Para evitar inestabilidad tras la salida de Maduro, Estados Unidos sostuvo conversaciones respetuosas con las autoridades interinas venezolanas, incluyendo a Delcy Rodríguez. Parte de la estrategia contempla un mecanismo supervisado que permite la venta de petróleo sancionado a precio de mercado para financiar a la policía y al gobierno, asegurando que los recursos beneficien al pueblo venezolano.
Rubio reiteró la necesidad de abrir espacios políticos y mencionó la existencia de cerca de dos mil presos políticos en Venezuela, cuya liberación avanza aunque más lenta de lo deseado. Además, advirtió sobre la posible utilización de la fuerza si el gobierno de Rodríguez no coopera plenamente con la administración Trump.


