La Policía de Minneapolis informó que Alex Pretti, muerto a tiros el pasado sábado por agentes migratorios, contaba con licencia para portar armas de fuego, por lo que estaba legalmente autorizado para llevar el arma consigo. Los hechos ocurrieron durante un operativo en dicha ciudad y generaron controversias sobre el uso de la fuerza.
La Asociación Nacional del Rifle (NRA) criticó a la Fiscalía de Estados Unidos por justificar la acción de los agentes federales alegando que Pretti iba armado al acercarse. El adjunto a la Fiscalía de California, Bill Essaili, declaró que si alguien se acerca a la policía con un arma, es probable que los oficiales estén legalmente justificados para disparar. Posteriormente, Essaili matizó sus palabras tras recibir críticas.
La NRA afirmó que las declaraciones de Essaili fueron “peligrosas y equivocadas” y recordó que la Constitución de Estados Unidos, a través de la 2ª, 4ª y 14ª enmiendas, prohíbe que la policía dispare a ciudadanos armados cuando no representan una amenaza inminente. Otros grupos como Propietarios de Armas de América también rechazaron los comentarios del fiscal y defendieron el derecho constitucional a portar armas.
Testigos y grabaciones no mostraron que Pretti llegara a empuñar su arma, la cual fue retirada por los agentes, según confirmó el servicio federal antiinmigración. Essaili explicó posteriormente que sus comentarios se referían a agitadores armados que se negaban a desarmarse, sin hacer referencia directa a Pretti. Las autoridades continúan con las investigaciones sobre el caso.


