Heber Sánchez, migrante originario de Las Choapas, Veracruz, murió el 14 de enero bajo custodia del Immigration and Customs Enforcement (ICE) en un centro de detención en Lovejoy, Georgia. Su familia exige una investigación exhaustiva y transparente de las autoridades estadounidenses sobre el caso.
La viuda, Mirna Sánchez Peñate, declaró que Heber no presentaba signos de depresión ni motivos para quitarse la vida, por lo que pide que se revisen las cámaras de videovigilancia del centro para esclarecer lo sucedido. Además, denunció que la familia quedó incomunicada desde la detención y que la notificación oficial de su muerte fue tardía y a través del consulado mexicano.
De acuerdo con la versión oficial del ICE, Heber Sánchez Domínguez fue encontrado sin respuesta el 14 de enero a las 2:05 horas en el área de descanso del centro Robert A. Deyton y fue declarado muerto a las 3:09 horas. La causa del fallecimiento está bajo investigación, y el migrante esperaba su audiencia migratoria tras seis días de detención. El Consulado General de México en Atlanta señaló que sigue el caso y acompaña a la familia mientras se realizan los trámites para la repatriación.
La familia insiste en que no ha sido convocada para el reconocimiento formal del cuerpo y espera que las autoridades realicen el proceso con transparencia. Heber Sánchez, de 34 años, vivía en Estados Unidos desde hace casi dos años con su esposa y dos hijos, uno de ellos con síndrome de Down, y migró para mejorar la atención médica y la educación de su familia.


