El robo de agua representa un problema grave y persistente en Xalapa, afectando el suministro y generando pérdidas significativas para la ciudad. Autoridades municipales reportaron la detección de 92 tomas clandestinas en una sola colonia durante 2024 y 333 en total en el primer semestre del año.
De acuerdo con la Comisión Municipal de Agua y Saneamiento, las pérdidas anuales por fugas y robo ascienden a aproximadamente 21 millones de metros cúbicos. A pesar de la política de “cero tolerancia” implementada por el gobierno municipal, las conexiones ilegales continúan, con grandes empresas refresqueras, cerveceras y cafetaleras involucradas en la extracción ilícita.
Especialistas señalan que este delito sobrecarga la infraestructura y los recursos de los organismos operadores de agua. Raúl Rodríguez, presidente del Consejo Consultivo del Agua, destacó que las extracciones ilegales afectan acuíferos y se presentan desórdenes en la distribución de agua por pipas. Además, existe una presunta colusión de funcionarios que dificulta la erradicación del problema.
El gobierno estatal ha mostrado desconocimiento o ignorancia ante los reportes específicos del robo de agua, lo que ha generado debate sobre la atención al problema en la región. Activistas como Daniel Sibaja acusaron colusión entre gobiernos y organizaciones que extraen ilegalmente y venden el agua, agravando la crisis hídrica en Xalapa.


